Meditación y relajación para mejorar la salud mental

El estudio de las funciones del cerebro es una de las tareas más emocionantes de los científicos. El mismo se encuentra dividido en diversas áreas que pueden ser activadas para atender diferentes funciones. Según el tipo de meditación que se realiza se conseguirá activar una u otra área. Por lo que es un error pensar que todos los tipos de meditación son iguales.

Al igual que los ejercicios físicos que hacemos atienden unos músculos y otros no (por ejemplo, los ejercicios abdominales no buscan fortalecer los brazos), así mismo, cada tipo de meditación activará un área específica del cerebro.

Meditación de concentración

Este tipo de meditación se realiza a partir de fijar la atención en un objetivo físico o una palabra. Este ejercicio permite el aumento de la actividad electro encefálica gráfica o EEG. Se activan las áreas que procesan la información de la atención y las emociones.

Meditación de observación

A diferencia de la práctica anterior, aquí no se fija la atención en un solo foco sino que se realiza una contemplación abierta, profunda y completa de la realidad. Este ejercicio aumenta la frecuencia de las ondas theta lo que deriva en un estado de ánimo de relajación.

Meditación trascendental

En este tipo de meditación, tan diferente a las dos anteriores el área responsable de procesar la información sensorial tiende a disminuir, mientras que las áreas que llevan el pensamiento moral tienen a aumentar. Las ondas alfa y EEG aumentan derivando en un estado de calma y relajación.

Técnicas de relajación

Respiración: En este tipo de técnica la persona debe concentrarse en la respiración durante unos 2 o 3 minutos, siendo ésta totalmente natural, es decir, ni más pausada ni más acelerado de lo que normalmente respira la persona. Debe inspirarse por la nariz y expulsar el aire por la boca. Durante ese tiempo mentalmente recorrerá la respiración por todo el cuerpo.
Durante otro momento concientice la inspiración y piense en la palabra “inspiro” y al momento de botar el aire piense en la frase “me relajo”. Durante algunos segundos puede cambiar estas palabras por otras como paz, tranquilidad, soy feliz, etc.

Visualización: Como lo indica su nombre, esta técnica consiste en visualizar con los ojos cerrados una imagen. Esta podría ser un objeto que nos causa dolor, mientras lo ubicamos mentalmente en la zona adolorida. Por ejemplo, si tenemos dolor en la espalda, visualizamos un martillo o un objeto contundente y mentalmente vamos a ir cambiando esa imagen por otra que nos relaje y no cause dolor, por ejemplo, el cambio de la imagen del martillo por la imagen de una pluma.
Relajación muscular: De manera general se trata de hacer consciente la tensión en una parte del cuerpo prestando especial atención en una de ellas mientras ponemos tenso los músculos de esa parte del cuerpo por unos 7-10 segundos. Posteriormente pasamos a realizar lo contrario, es decir, relajar esa área durante el doble o triple del tiempo y haciendo consciente esa sensación.